
Nuestro aceite de oliva
Nuestra tierra, cultivada con respeto

Un olivar que cuenta una elección
El olivar es parte integrante de la Finca y de su identidad. Nació junto al proyecto, creciendo con el tiempo con paciencia y dedicación.
Hoy en día, más de doscientos olivos dibujan el paisaje, acompañados por un huerto de cítricos que completa este equilibrio natural.

Tres variedades, una identidad única
En la Finca cultivamos tres variedades de olivas – Arbequina, Arbosana e Picua – elegidas por su capacidad de adaptarse al territorio y por la cualidad de su resultado.
De su combinación nace un aceite extra virgen de oliva elegante y armonioso, capaz de expresar todo el carácter de la tierra donde crece.
Cualidad y respeto
La producción sigue criterios rigurosos y conscientes.
La Finca se somete a inspecciones anuales por el mantenimiento de la certificación biológica, lo que confirma un compromiso concreto con la calidad y el respeto.


Una experiencia para llevar consigo
Para los huéspedes, el aceite de oliva no es solamente un producto, sino una parte de la experiencia.
Un perfume, un sabor, un detalle que cuenta la Finca también después de la salida.

